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El Ayuntamiento de Guía apela a la empatía ciudadana hacia las personas con alta sensibilidad sensorial

  • El Consistorio pide colaboración y solidaridad para que se cumpla la señal que prohíbe el uso del claxon en la calle Hierro, en Becerril, donde reside un menor con alta sensibilidad sensorial

El Ayuntamiento de Guía hace un llamamiento a la colaboración y la sensibilidad de la ciudadanía para respetar la señal de tráfico que prohíbe el uso de señales acústicas en la calle Hierro, en el barrio de Becerril, donde reside un menor con alta sensibilidad sensorial. La señal se instaló a petición de la familia del menor, con el objetivo de favorecer un entorno más adecuado a sus necesidades.

Desde las áreas de Tráfico, que dirige el alcalde, Alfredo Gonçalves Ferreira, y de Política Social, bajo la responsabilidad de Alejandro Rivero, se quiere concienciar a la población sobre las consecuencias que puede tener el uso innecesario del claxon en las personas con alta sensibilidad sensorial. Los ruidos fuertes e inesperados pueden provocarles estrés, ansiedad, dolor y un intenso malestar, con efectos negativos en su bienestar y su salud.

El regidor guiense pide “a mis vecinos y vecinas que contribuyan a que Guía sea un municipio más sensible, inclusivo y respetuoso con la diversidad, donde la solidaridad se traduzca en acciones concretas y cotidianas, como esta para la que ahora solicitamos su comprensión y ayuda”, señala.  Asimismo, agradece de antemano “la colaboración que estoy seguro nos van a brindar en este asunto tan delicado y con el que estaremos caminando,  entre todos, hacia una ciudad donde el bienestar de las personas sea una responsabilidad compartida” señaló Gonçalves Ferreira.

En el mismo sentido, se pronunció  el concejal de Política Social,  Alejandro Rivero, quien subrayó  “la necesidad de ponernos en el lugar del otro, haciendo un esfuerzo para actuar teniendo en cuenta las necesidades de los otros ya que no todas  las personas perciben y experimentan el entorno de la misma manera”, destacando que “en ocasiones, pequeños cambios en nuestros hábitos pueden marcar una gran diferencia para quienes conviven con dificultades que no siempre son visibles, como es el caso de las personas con alta sensibilidad sensorial”, indicó.

Ambos responsables políticos recuerdan que lo que para algunas personas puede ser un gesto cotidiano, como tocar el claxon para saludar a un conocido o llamar la atención de alguien para otras puede convertirse en una experiencia especialmente difícil. Por ello apelan a la empatía, la comprensión y la generosidad de todos y todas ya que, explican, se trata no sólo de cumplir con una señal de tráfico sino también de contribuir al bienestar de una persona para quien los sonidos intensos e inesperados pueden suponer una dificultad importante.

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